Capítulo 48— PARTE DOS.
Ángela encontró a Sofía todavía en el jardín, ahora caminando de un lado a otro, claramente agitada por algo. Era ahora o nunca.
—Sofía, necesitamos hablar —dijo Ángela, acercándose.
Sofía se sobresaltó, girándose bruscamente. —Mamá. No te escuché llegar.
—Lo siento, no quise asustarte. —Ángela estudió su rostro—. ¿Estás bien? Has estado distante últimamente.
—Estoy bien. Solo... mucho en mi mente.
—¿Sobre qué?
Sofía abrió la boca, luego la cerró, claramente debatiendo algo. —Mamá, yo... necesi