Capítulo 31 — PERDIDA.
—¡Necesito un médico! ¡AHORA! —El grito de papá fue desgarrador, un sonido que nunca había escuchado de él, puro pánico.
A través de mi visión borrosa, vi a mamá voltear.
Ver mi sangre.
Y algo en su cara... algo se rompió.
—GISEL —gritó, y era un grito primario, animal, el grito de una madre viendo a su hija morir.
Corrió hacia nosotros pero Draco la agarró.
—¡Ángela, los explosivos!
—¡ME IMPORTA UNA MIERDA! ¡ESA ES MI HIJA!
Intentó forcejear pero Draco era más fuerte, sosteniéndola mientras pa