POV ÁNGELA
El aire frío me cortaba la piel como cuchillas invisibles mientras avanzábamos por el angosto sendero que llevaba a la cabaña. La nieve crujía bajo nuestros pies con un sonido seco y ominoso, y el silencio del bosque solo era interrumpido por el susurro del viento entre las ramas desnudas y el clic metálico de nuestras armas al revisarlas una última vez. Mi aliento se condensaba en nubes blancas frente a mi rostro, y cada inhalación traía el aroma gélido de pinos y tierra congelada.