POV Ángela
La oficina de Bruno tenía un aroma a madera, a humo de cigarrillo viejo y a un whisky costoso. Pero había algo más, su esencia. Una sensación de riesgo que me había envuelto desde que pisé su mundo. Ese anhelo que había reprimido, guardado, enterrado. . . hasta este momento.
He compartido mis secretos. Le revelé que sentía amor por él. Y él hizo lo mismo. Allí, entre bebidas y verdades, era claro que no había vuelta atrás. Éramos dos luchadores, dos seres marcados, dos cuerpos destin