Narra Bela
Me quito los zapatos, y el suéter con capucha, quedando solo con una franelilla de tiras y el chándal, camino segura de regreso al centro del campo, quedando frente Motka que continúa con las manos en las caderas, no le gusta la idea de pelear conmigo nunca lo ha hecho debo tener cuidado. De reojo veo las guerreras mirándolo, aquí hay varias que babean por él, me tomo el atrevimiento de leer sus mentes y cada pensamiento de ellas hace que la sangre me hierva, hay lago en mí que lo ha