— ¡No, no hables en pasado, sé que aún me deseas, solo estás confundido por esa mujer, ella es una put…!
— ¡¡Valentina!!
Stefano la tomó por los hombros con fuerza, haciéndola enfrentarlo.
— Si ahora mismo te digo que me alejaré de Carlotta, incluso que le pido el divorcio, todo para que te conviertas en mi mujer, ¡en mi verdadera mujer!, no la falsa hermana, no más roces o palabras solapadas, ¡no!
— La mujer que se va a acostar en mi cama y abrirá las piernas para mí, ¿lo harías?
— Dime, ¡