— Entraron dos – Stefano le dijo.
— El seguro de la puerta por dentro está estropeado.
Fabio le respondió con el ceño fruncido.
— Yo puerta, tu cama – simple y efectivo.
Stefano agarró de la mano a Carlotta y caminaron deprisa hacia la cama, desatendiéndola y acostándose en ella.
Luego el Duque los tapó a los dos casi de pie a cabeza.
— Carlotta, esos hombres peligrosos están en el motel, tenemos que fingir que estamos teniendo sexo, ¿bien?
Stefano le susurró bien cerca, acostándose de l