CAPITULO 43
Llegar a una nueva ciudad era un gran paso para mí, la ciudad se había convertido en esa nueva esperanza que yo había depositado por completo para poder tener un poco de tranquilidad.
Fernando me tomó de las manos y nos llevó hasta un lugar donde nos sentiríamos a gusto, había comprado un apartamento donde podíamos vivir cómodamente y la verdad es que la expresión de mi mamá al ver a qué lugar fue de completa alegría.
Eso me sorprendió porque no era un lugar muy lujoso, pero parecía