Cap. 77: Un trabajo adicional
Enzo descendió del avión y a pocos metros lo esperaba un helicóptero, alzo vuelo nuevamente y unos cuantos minutos después aterrizaban en una azotea, lo condujeron por unas escaleras hasta un ascensor que recorrió solo dos pisos antes de abrir sus puertas en una estancia muy acogedora.
–Póngase cómodo –le dijo uno de los hombres que lo escoltaba, ya no eran soldados, ahora eran hombres trajeados–, en una hora vendré por usted, comerá con el jefe.
–De acuerdo –aceptó.
Ava