Mundo ficciónIniciar sesiónCuando las puertas del hospital se cerraron a su espalda, Enzo avanzó hasta el ascensor que lo llevaría al piso donde estaba internada Patricia, su teléfono vibró y tuvo que atender la llamada antes de subir al aparato.
–¿Qué tenemos?
–Es el casino Hollywood señor.







