Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez que tenían servidos sus respectivos desayunos, tomaron asiento en la barra de la cocina y Enzo tomó la palabra:
–Comenzaré por decirte que, finalmente accedí a la orden de mi abuelo y me casé con la hija de los Gutiérrez-Zambrano.
–¡Carajo! Eso no me lo esperaba, y…, &iques







