Cuando regresamos a su casa, abrió la puerta del coche para que yo bajara, cogiendo esta vez mi mano, llevándome con él hacia el interior de la casa, cruzandonos en ese momento con Marga.
— Adrian ha venido un señor, preguntando si estaba Elizabet aquí, creo que era algún hombre que esta a servicio del esposo de Elizabeth — nos dijo
— Esta bien Marga gracias, ahora los llamo — contestó él
Sin soltar mi mano, me llevó con él entrando los dos en el dormitorio cerrando la puerta Adrian
— Es pelig