Una vez que pase su prueba, según él, nos quedamos un tiempo en la cama, rodeando mi cintura con su brazo. Nos levantamos los dos de la cama y entramos en el cuarto de baño para ducharnos los dos juntos, mientras Adrian me lavaba el cuerpo, empecé a sentir el deseo de que volviera a hacerme suya, ya que note en mis nalgas como su virilidad despertaba poniendose cada vez más dura. Gire mi cuerpo quedando los dos de frente, acariciando su torso con mis manos, mientras le miraba lamiendo mis labio