Viggo y yo continuamos nuestro camino a través de aquel lugar oscuro, en busca del corazón de Gytha. Cada paso que dábamos resonaba en el vacío, mientras el aire húmedo parecía envolvernos. Las paredes, deformadas por el paso de los siglos, parecían cambiar y retorcerse, como si intentaran esconder algo de nosotros, algo que no debíamos encontrar.
Finalmente, llegamos a un pequeño claro en medio de la oscuridad. Al principio, solo vimos sombras, pero algo en el aire nos alertó. Y entonces, lo v