C98- ELEGIR UNA ESPOSA
Jade llegó al despacho de Ibrahim con los hombros caídos y los ojos bajos.
No era su postura natural, pero sabía exactamente lo que hacía.
Tocó la puerta y esperó. Cuando Ibrahim dijo adelante, ella entró despacio, con las manos juntas delante de ella y la cabeza ligeramente inclinada. El viejo jeque estaba sentado detrás de su escritorio con papeles delante y una taza de café a un lado.
Cuando la vio, asintió.
No sonrió, pero tampoco endureció la cara. Ibrahim Al-Rashid