C71-YO LO ESTOY DECIDIENDO
Mariam caminaba de un lado al otro de la habitación sin poder parar.
Cinco pasos hacia la ventana. Se giraba. Cinco pasos de regreso. Se giraba otra vez. El teléfono seguía en su mano aunque ya no había nada que escuchar, aunque la línea llevaba minutos cortada y Baron no iba a volver a llamar porque Baron había dicho lo que tenía que decir y ahora esperaba.
Y eso era lo peor. Que esperaba.
—Alá, por favor. —Lo dijo en voz baja, casi sin mover los labios—. Ayúdame.