C62- ENVIADA POR ALÁ
Yasmine Al-Khoury estaba sentada en el sofá central del salón con las piernas cruzadas y una taza de té en la mano. Vestía de blanco, con un abaya abierto de seda que le caía perfecto sobre los hombros, el cabello negro recogido en un moño bajo que parecía sencillo pero que había costado exactamente cuarenta minutos y unos ojos marrones que recorrían el salón.
Era hermosa.
Cuando escuchó los pasos de Mariam en el pasillo, dejó la taza sobre la mesa, se puso de pie, y en el s