C55- LA MELODÍA DEL DESIERTO.
C55- LA MELODÍA DEL DESIERTO.
Mariam ya se alejaba cuando Zayd habló, para sí mismo.
—Yā imraʾatī, taqtulīnī bidūn raḥma. (Mujer, me matas sin piedad.)
Tres zancadas y la alcanzó.
Le tomó el brazo y la empujó suave pero directo contra una jaula de madera. Mariam parpadeó, sorprendida un segundo, antes de enojarse.
—Suéltame. —Exigió—. ¿Tienes algún problema o qué? Te dije que no me toques.
Zayd no se movió, en cambio se acercó más y la miró directo a los ojos.
—Ḥabībatī. (Mi amor.) —La voz le s