C52- SOLO CUMPLO UN DEBER
La habitación de Jade era una declaración de intenciones.
No había en ella nada casual, nada dejado al azar, sobre la cama, las sábanas de satén color crema estaban extendidas sin una sola arruga, los cojines estaban apilados con una simetría que Hala había repetido tres veces hasta que Jade la aprobó con un gesto.
En la mesita lateral, una tetera de plata con té de azafrán y cardamomo despedía un hilo de vapor. Los jarrones, dos, altos, de cristal tallado, desbordaban