79. No eres malvada.
POV Alec.
La condena de Sarahí puede parecer despiadada, pero no lo es. Era una mujer enferma de poder, consumida por un deseo que la devoró hasta volverla un monstruo. Una mujer que no supo detenerse.
Esa malditâ asesinó a mis bebés: los hijos que Roxana cargó en su vientre, niños inocentes que nunca vieron la luz… sacrificados por una ambición desmedida.
Ese es un dolor que siempre estará en mi pecho. Mis pequeños ángeles que vivirán en mi memoria y nunca olvidaré.
No sé si su alma algún día encontrará la paz, pero mi perdón jamás lo obtendrá en esta vida. Ni en la otra.
El informe que Amet entregó a Emilia revelaba aquello, junto con cada uno de los abortos que ella y su padre provocaron en las otras esposas de mi padre.
Mi cuerpo, poco a poco, se ha ido recuperando de la golpiza que esa mujer y sus cómplices me propinaron.
Aún siento los huesos crujir cuando respiro, aún me arden las muñecas donde las cadenas laceraron mi piel. Pero más me duele el recuerdo… la humillación, la rab