57. Se acabó.
POV Emilia.
Siento la presencia de Alec cerca. Lo escucho hablar con nuestros pequeños.
—Hola, mis amores… gracias por haberme traído de vuelta. No saben cuánto los amo —su voz está ronca, rasposa, pero aún así les habla con una ternura que solo él podría conservar, incluso herido.
Mi cuerpo se estremece. Apenas puedo contener el impulso de girarme, de lanzarme a sus brazos. Pero no lo hago. Me quedo quieta. Con los ojos cerrados. Fingiendo dormir.
Imagino cómo roza sus mejillas, cómo acaricia