AMALIA.
Despierto cuando siento que algo se mueve a mi lado y cuando volteo para ver de qué se trata, me encuentro con Chispa caminando en la cama en busca de una nueva posición cómoda para acostarse.
Me tallo los ojos mientras Chispa se acuesta y yo me percató que solo nos encontramos nosotras en la habitación.
—¿Y Huxley? —gruñe molesta—. Ok, ok, ya no te molesto.
Bufa y se acuesta a mi lado poniendo su cabeza en mi estómago.
Acerco mi mano con inseguridad a su cabeza y con mucho cuidado, le