Mundo ficciónIniciar sesión—Mía también está con antojos raros —comentó Liam, sentándose en el brazo del otro sillón—. El otro día me pidió aceitunas rellenas de chocolate blanco a las tres de la mañana. Estos bebés Calvelli y compañía vienen con gustos exigentes.
La conversación fluyó con una ligereza que yo no podía alcanzar. Mía







