CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO: PROPUESTA
Ethan Cooper.
No tengo otro modo de reaccionar sino de esta manera cruda. No puedo permitir que mi madre, junto a mi padre, vengan a decidir mi destino como si fuera un niño al que pueden manejar a su antojo.
—No —vuelvo a repetir, afianzando mi postura. Los miro a ambos con el cuerpo erguido—. No pueden venir aquí con un plan que solo a ustedes dos les conviene —niego una vez más con la cabeza mientras doy vueltas alrededor del pequeño salón de mi piso. —Me