CAPÍTULO 92 — Has tambalear su mundo.
Irina.
El tiempo se detuvo por un instante mientras las puertas del ascensor se cerraban, dejándome congelada ante el inesperado encuentro con Damien. Mi corazón latía desbocado, y sentía una mezcla de emociones que amenazaban con desbordarse. Aquellos ojos, que alguna vez me hipnotizaron, seguían siendo capaces de sacudir mi interior como un vendaval.
Traté de recuperar la compostura. Era imposible que Damien estuviera aquí, en este mismo edificio, en esta misma ciudad, después de tanto tiemp