CAPÍTULO 85 — Mi hermano, y estos sentimientos extraños.
Irina.
—¿Estás segura de que vendrá? —me giré hacia Sonya, mi mejor amiga de la preparatoria, y recogí mi cabello mirándome al espejo.
Cada vez, y era a menudo que hablaba de Damien, se me hacía un nudo en el estómago. Ya tenía tres años sin verlo en persona, y si no estaba siendo demasiado extrema, me asfixiaba su falta.
No podía negar que había un día que no dejara un mensaje para él, tampoco que al menos una vez por semana, nos hiciéramos una videollamada, Damien siempre mantenía el contac