CAPÍTULO 84 — Mi mundo cambió.
Anastasia.
—Es precioso, Ani… parece un angelito… —Sonreí mirando a Alex, mientras Irina acariciaba el rostro del pequeño Mikhail.
Hoy estaba cumpliendo apenas ocho días de nacido, y realmente había olvidado el dolor que pasé cuando estuve todo un día entero con dolores en el hospital.
Había sido complicado adaptarme a esta nueva vida, a veces, no quería despegar los ojos de él, no quería que durmiera lejos de mí, ni tampoco dejaba de colocarle el dedo en la nariz, cuando dormía sin mover una s