Mundo ficciónIniciar sesiónShanghai recibió a Diego con cielo gris acero y rascacielos que parecían cuchillos apuntando al cielo. El Bentley negro se deslizó por las calles congestionadas mientras Elena revisaba la agenda en su tablet, sus movimientos precisos como los de un cirujano antes de una operación delicada.
—La reunión es en el piso sesenta y ocho del Shanghai World Financial Center —informó sin levantar la vista—. Victor Zhang llegó est







