Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl teléfono de Diego sonó a las seis de la mañana con el tono de emergencia que solo Dolores usaba. Valentina lo sintió despertar junto a ella en el sofá donde habían terminado la noche, sus cuerpos enredados en una intimidad que no había llegado a nada pero que significaba todo.
—Tenemos que hablar







