Mundo ficciónIniciar sesiónLa capital de Mongolia brillaba como un oasis de civilización después de una semana en el infierno del desierto, pero Diego Cortés sabía que las ciudades pueden ser más peligrosas que los desiertos cuando el cazador conoce el terreno.
El convoy de tres vehículos robados—cortesía involuntaria de Bataar el Despiadado—atravesó las afueras de Ulán Bator cuando el sol apenas comenzaba a teñir el horizonte de n







