Zahar…
El aire en la oficina de Víctor Branson se sentía pesado, y bastante tenso. Eso, sumando al hecho de que mañana por la mañana estaría esperando a Kereem de nuevo y vendría a tratar de explicarle a Víctor, algo que no sabía ni como dimensionar.
Además, Kereem no estaba colaborando, cada una de sus palabras, por muy cortas que parecieran, se escuchaban y sentían como un martillo, estableciendo los límites de su control. Podía sentir su presencia a mi lado, dominante, casi sofocante, mientr