Janna sonrió con lágrimas en los ojos, y asintió, y tanto Bahar, Janna y Naim se acercaron a Kereem para abrazarlo al mismo tiempo.
Kereem dejó que ellos se acercaran para abrazarlo, pero se quedó quieto mirando en una sola posición, cuando Sanem se quedó detrás, aún y cuando los niños y Jamil también se unieron.
—Gracias… —Lo dijo en tono plano, y luego señaló—. Prepárense para esta noche, la estadía del Búnker, se acaba hoy. Asad, ordena una reunión con todo el equipo de gobierno, desde los m