UN PLAN DE ATAQUE.
UN PLAN DE ATAQUE.
Nathaniel se apoyó contra la fría superficie del escritorio, sus ojos fijos en Jonathan, quien parecía inusualmente pensativo.
―Y bien, ¿qué tienes para este caso? La herencia de mi esposa aún sigue en manos de esa sanguijuela.
―Nathaniel, la situación es delicada. La tía de Elara ha cruzado una línea peligrosa al intentar coaccionar a los testigos, pero… necesitamos pruebas suficientes para enviarla a la cárcel.
― ¿Qué podemos hacer? Esa casa es lo último que le queda de su