UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 20: Una cómplice perfecta
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 20: Una cómplice perfecta
Leny y Kenneth se alejaron del bullicio del palacio del barón, a través de un estrecho sendero que apenas conocían los sirvientes. La propiedad era enorme, y casi toda el área era guardada celosamente por la familia, en especial las edificaciones más viejas que, aunque se habían desechado desde hacía muchos años, seguían teniendo un alto valor histórico y sentimental para ellos.
A cada paso que daban, el sonido del viento y los pájaros