HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 52. Un contrato de semental
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 52. Un contrato de semental
¿Qué sería un momento absolutamente desagradable, rayando en lo grotesco, y que se matarían una por dinero y el otro por orgullo? Eso Karina ya lo sabía. Ningún divorcio era amable ni agradable, pero aquel en especial donde se involucraban grandes bienes, prometía ser mucho más escatológico que cualquier otro.
En un extremo de la sala Mera parecía lista para una aniquilación colectiva, porque era obvio que en aquel punto ya odiaba a toda