CAPÍTULO 54. Un refugio en sus brazos
CAPÍTULO 54. Un refugio en sus brazos
Era dulce y extraño a la vez tenerla allí, envuelta en un abrazo posesivo del que, hasta ese momento, Grayson ni siquiera se había creído capaz. Sin embargo, como esos momentos al parecer no estaban destinados a ellos, a él no le concedieron más de media hora para tenerla así, hecha un ovillo y acurrucada contra su costado, hasta que su teléfono comenzó a sonar con insistencia.
—¡Maldición! —gruñó entre dientes al ver el número de su hermana, pero si bien n