CAPÍTULO 37. Exceso de demonios
CAPÍTULO 37. Exceso de demonios
Era simplemente insoportable. Podía culparla, eso sin dudas era más fácil, pero todavía no existía la mujer que fuera ni medianamente seductora con los ojos hinchados, la nariz roja y un pequeño rastro de mocos justo debajo. No había mujer en la Tierra en aquel estado que hubiera podido despertarle una erección a Grayson Blackwell, excepto esa que la vida le mandaba para desmentirlo.
Serena estaba todavía temblorosa, tenía los labios rojos e hinchados de tanto ap