¿Quién iba a imaginar que decorar el árbol con Leo podría ser tan… divertido?
Susan observó las pequeñas luces blancas centelleando y por un instante se sintió como una niña pequeña otra vez, llena de la emoción de la Nochebuena. Todas las posibilidades, la promesa de dulces por venir, el misterio de los regalos que descubrir y abrir.
Después de una tarde recorriendo tiendas y lugares, regresaron al apartamento de Susan y se pusieron a decorar el árbol.
—No quiero oír ni una palabra sobre mis a