—No te detengas — gimió suplicante—. Pero… también quiero ir al club contigo esta noche, después de todo, me has invitado.
Por primera vez en mi jodida vida estoy en una difícil posición. Por un lado, estoy deseando que Carol conozca un poco del mundo en el cual he pertenecido por unos años, pero por el otro, solo el diablo es testigo de lo que es tener la tentación frente a s