Mundo ficciónIniciar sesiónEPÍLOGO
Como era de esperarse, en las pequeñas vacaciones que tomamos mi esposo y yo, resulté embarazada. No era para menos, hicimos la tarea juiciosamente cada noche hasta que los resultados se vieron reflejados tres meses después. Tras la noticia el hombre que más en el mundo no cabía de dicha y felicidad.
Si antes Kilian era un hombre más cariñoso, atento y tierno, desde que se enteró del embarazo y hasta el d&iac







