-Necesito que me ayudes, me urge ¿puedes hacerlo?
-Pensé que era el fin del mundo. –me dijo tirándose de nuevo a la cama y poniéndose una almohada en la cara, después dio un grito.
-Chloe. –le dije
- ¿Qué? –me dijo frustrada.
- ¿Me ayudaras?
-Tengo otra opción?
-Si. –dije y ella se reincorporo
- ¿Cuál se supone que es? –esta vez me pregunto con el ceño fruncido.
-Dejarte dormir después de que me ayudes.
-Es enserio. –me dio una mirada amenazante, ahora entiendo porque ella y el papa trabajan en