173. Viviendo con el enemigo
Dayana sentía las piernas algo débiles, Alexander era maravilloso tan hábil, no había duda que conocía a la perfección su cuerpo, la recorrio como un completo experto, teniendo conocimiento de sus puntos débiles que la hicieron sentir que tocaba el cielo, por desgracia ese maravilloso momento termino y había llegado el momento de bajar del cielo para entrar el infierno, Roberto estaba en la salida de su edificio esperándola como se lo dijo, ella instantáneamente puso mala cara, él empezó a reír