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Edgar iba hacía Dayana, no le pegaría un puñetazo como le hizo ella pero si tenía unas enormes ganas de tomarla de esos frágiles hombros y jalonearla un poco.
Ella se llevó una mano a la parte tracera de su pantalón, tenía un teiser regalo de Octavio listo para darle una descarga a Edgar, solo era cuestión de que se acercara más, la verdad Dayana estaba ansiosa de usarlo contra el.
Ambos estaban tan absortos con la mirada entre ellos ignorando lo que pasaba al rededor que no se dieron cuenta