Evand no estaba en la cancha. Me extrañé porque siempre soy yo la tardona, en todos los partidos, je je je. Empecé a ejercitarme con Gina y con Maggi, lanzando pelotazos y el público empezó a impacientarse, pifiar, reclamar, dar zapatazos y pedir a la campeona. Por los parlantes, los
organizadores también reclamaron para que Ruth entre a la cancha. Por un momento pensé que, en efecto, ella renunciaba a jugar la final.
Sin embargo apareció ella, al rato, soberbia, altiva, majestuosa, ig