Marcial había salido esa noche con sus amigos tenistas, entre ellos muchísimas mujeres, que estaban participando también en el Grand Slam y pese a que tenía y me moría de celos, me prometí portarme bien, no hacer escándalos ni molestarme, incluso le di un besote cuando me dijo que se iba a ir a una discoteca londinense a bailar con las chicas.
-Diviértete mi amor-, le dije acaramelada.
-Duérmete temprano, mañana es la final y debes sestar muy descansada-, me dijo también embelesado a mis labi