Estuvimos dos días en Río de Janeiro. Ashley y Heather ya habían regresado a Lima. Estuvimos en Ipanema y Copacabana, nos tomamos selfies en el estadio Maracaná, frente al Pão de Açúcar y el Cristo del Corcovado, también fuimos a bailar samba y nos paseamos por el famoso sambódromo. Fue como una luna de miel. Yo estaba encantada y maravillada, como inmersa en un sueño delicioso del que no quería despertar.
Lo que no sabía Marcial es que le pegué a una chica que le hacía ojitos mientras bailábam