La primera vez que hice el amor con Marcial fue mágico, divino, maravilloso e inolvidable. Increíble, realmente. Fue en mi apartamento. Él llegó muy de noche, informal, incluso jean y zapatillas. Yo lo esperaba con un vestido súper entallado, pantimedias, zapatos oscuros con taco 14, me había pintado toda la tarde y llevaba mis pelos revueltos. No tenía sostén y me había puesto un calzón de encajes rojo. Perfumé toda la casa y hasta puse peluches en mi cama. Apenas lo vi, me colgué en su cuell