El partido fue demasiado complicado, como me advirtió Ashley. Elena Michelvic jugaba muy bien, era rápida y fuerte y se burlaba de mis errores.
-¡¡¡Tus bisagras necesitan aceite!!!-, decía provocando las risas en las tribunas atiborradas de público.
-¡¡¡No olvides comprarle muñecas a tus nietas!!!-, me dijo en otra que me mandó un globo, dejándome desairada.
-¡¡¡¿Ya pediste la silla de ruedas cuando termine el partido?!!!-, volvió hacer estallar en carcajadas al púbico.
-¡¡¡Cuidado con l