Me moría de ganas de enfrentar a Jennifer. Estaba tan celosa que quería destrozarla a dentelladas. Eso sentía. Por eso aproveché que no jugaba en el torneo para ir al club de Marcial y tratar de hablar con ella y aclarar las cosas, lo que, definitivamente, era una gran tontera porque yo no tenía ninguna relación con Boniek y él podía salir con quien le diera la gana, sin embargo mis celos me eclipsaban y me empujaban a hacer todo tipo de insensateces.
Desayuné con Milton. Él me hizo un sabroso