La sala de prensa estaba atiborrada de reporteros que me ametrallaban a preguntas. Los esfuerzos de los organizadores por evitar el caos y ordenar la conferencia, fueron inútiles. Soporté un alud de preguntas, empellones y me rodearon micrófonos, celulares y cámaras de videos.
-Señores, señores, señores, he ganado a una rival muy complicada, de buen juego y ahora viene la semifinal contra la japonesa Mizuho Hamaguchi, gratísima revelación en el Open de Estados Unidos. Tendré que estar muy conc